jueves, 22 de mayo de 2014

JUEVES 22 DE MAYO, Cansancio

¿Casi una experiencia religiosa?

Andamos necesitados de sentido. Mucho. Tanto que algunas dimensiones de la vida se terminan convirtiendo en mucho más de lo que en realidad son. Ahí tenemos el fútbol. Moviliza personas, pertenencias, fidelidades y odios. Tiene sus catedrales –los grandes estadios– y sus pequeñas capillas –cualquier bar o sala de estar donde un enorme televisor de plasma retransmita los partidos–. Tiene sus símbolos; un pin, un escudo, y colores litúrgicos que se inscriben en camisetas, gorras y bufandas.  Sus himnos se cantan con reverencia, devoción y a veces lágrimas. Tiene su gloria (la Champions) y su infierno (el descenso, la derrota). Tiene su santoral propio, y un buen panteón de divinidades. Messi fue dios una temporada; Maradona lo había sido antes que él. Otros vendrán. Guardiola y Mourinho tuvieron su culto. Ahora el “Cholismo” es la corriente ortodoxa, y su “partido a partido” la nueva doctrina. Salirse de eso es herejía, al menos mientras no lleguen las derrotas. El gran acto de culto se celebra en los estadios. Pero hay otros rituales: el sorteo de un torneo, las periódicas entregas de premios que encumbran a unos y desplazan a otros. Las celebraciones en fuentes de las ciudades acostumbradas a ganar. El mundo se prepara ahora para la liturgia suprema, en Brasil, en menos de un mes. Una serie de instituciones velan por el conjunto de este culto. Se llaman FIFA, UEFA, y a su frente están los sumos sacerdotes Platini, Blatter, o Angel María Villar, que ocupan palcos, dan ruedas de prensa y pontifican sobre el planeta fútbol. Y luego, infinidad de creyentes, unidos a su equipo por lazos invisibles, pero tan sólidos como unos votos. Fieles que viven con tal intensidad la pertenencia que el fútbol les lleva a las lágrimas o al éxtasis.
 
Andamos necesitados de sentido, claro que sí. De pertenencia. De horizonte y destino. De solidez. Y está bien tener aficiones en la vida. Y quien dice fútbol podría hablar de música, cine, o el culto a uno mismo tan frecuente en  nuestro mundo. Pero creo que, puestos a echar raíz en alguna tierra fecunda, no bastan esos sucedáneos. La pregunta religiosa por el más allá, por el sufrimiento, el amor, la vida, la muerte y la eternidad, por el bien y por el mal, por el principio de todo, por Dios... Esa pregunta sigue siendo infinitamente más audaz, más necesaria y más definitiva. Y lo triste es que, entrampados en mil batallas insuficientes, muchas personas no son jamás capaces de enfrentarse, con el vértigo de quien no sabe, a las auténticas cuestiones, esas en las que nos lo jugamos todo.
  • ¿Casi una experiencia religiosa?

miércoles, 21 de mayo de 2014

MIÉRCOLES 21 DE MAYO. Beautiful day

Índice del artículo
Cansancios...
Nadie está en plena forma
Yo os aliviaré
Hay momentos en que no puedes más. En que cuesta encontrar los motivos, en que la misión es solo trabajo y tienes ganas de hacer una huelga de ti mismo. Quizás esos días eres más susceptible, estás más irritado, o acaso la fatiga se convierte en tristeza. Y añades al cansancio la sensación de disgusto. Entonces te cuesta más hablar de amor (o amar). Y le ves las aristas a todo. Por eso es necesario, en ocasiones, reconocerse más débil, más frágil, y darse una pausa y dejarse cuidar.

viernes, 16 de mayo de 2014

VIERNES 16 DE MAYO, Espiritu

Espíritu de... confianza

  • Que no… que no puedo, no insistas.
    Si es que no merece la pena, siempre termina igual.
    Me conozco bien, sé que estoy solo y que no puedo permitirme sufrir más.
    ¿Para qué voy a empezar si no va a dar en nada? No hay ninguna expectativa...
    Nada, que todo acabó, que estoy vencido.
    Claro que lo intenté, y acabé recorriendo los caminos del mundo noche y día, siempre perdido.
    No fueron suficientes mis capacidades, ni mis esfuerzos… ni siquiera mis grandes éxitos.
    ¿En qué podré confiar entonces? Ya todo acabó…
    Si no es el miedo lo que me paraliza, es sólo pena lo que me motiva…
    ¿Un reino de amor desinteresado, de paz, de justicia, de felicidad compartida?
    ¡¡Ya me gustaría!! Claro que siento ese anhelo profundo… pero ¿para qué escucharlo?
    Ya perdí bastante de mi tiempo con eso…
    Ya peleé esas batallas, ya aprendí a perder, a que no se me escuchase…
    ¿Otra vez? Con lo mal que acabó las anteriores veces…
    ¿Que me ponga en camino de nuevo? Pero, ¿hacia dónde?
    Oye… sabes que estoy lleno de miedos, y que por mis fuerzas no seré capaz…
    ¿Tú serás mi apoyo? ¿Tú serás mi consuelo? ¿Y mi refugio o la luz que me guíe?
    Como no me ayudes con mi fe y no me des fuerzas, yo no lo consigo… no.
    Está bien, tiene sentido…
    Es posible que vaya siendo tiempo de confiar…
    Espíritu de... confianzaPero es que… ¡¡No!! Se acabaron los “peros”…
    Sí, tienes razón… Algo por dentro me dice que esta vez sí.
    Algo me dice que siempre mereció y merecerá la pena.
    Por ti, ¡¡me lanzo!!

jueves, 15 de mayo de 2014

JUEVES 15 DE MAYO, dame tu luz

Dame tu luz

Dónde está tu luz
Dame, Señor, tu mano guiadora. 
Dime dónde la luz del sol se esconde. 
Dónde la vida verdadera. 
Dónde la verdadera muerte redentora. 
Que estoy ciego, Señor,  
que quiero ahora saber. 
Anda Señor, anda, responde 
de una vez para siempre. Dime dónde  
se halla tu luz que dicen cegadora. 
Dame, Señor, tu mano. Dame el viento 
que arrastra a Ti a los hombres desvalidos. 
O dime dónde está, para buscarlo. 
Que estoy ciego, Señor. Que ya no siento 
la luz sobre mis ojos ateridos 
y ya no tengo Dios para adorarlo.
  • Jacinto López Gorgé

miércoles, 14 de mayo de 2014

MIERCOLES 14 DE MAYO, María

Índice del artículo
Madre nuestra
Refugio de los pecadores
Reina de la Paz

Decimos de María que es madre de Dios, y también que es madre nuestra. Hay devoción, cercanía, oraciones en las que
nos dirigimos a ella, para que nos acerque a su hijo. Tal vez la vemos muy de los nuestros, en su desvalimiento, en su
 valentía, en su incertidumbre y su apuesta radical. La hemos visto acunando al niño en el pesebre. Guardando en su
 corazón lo que no conseguía entender. Siguiéndole, en los caminos, como la primera de sus discípulos. Y al pie de la cruz,
 con el corazón traspasado, pero firme. La hemos sentido cercana, con los apóstoles en la hora de la espera, tal vez
 alentando su confianza, diciéndoles: «No tengáis miedo», antes de que el mismo resucitado se lo dijera. Necesitamos
 poner nuestra vida, a veces, en esas manos que protegen, que acunan y que tranquilizan en medio de nuestras tormentas.

WEDNESDAY, MARCH 17. SAINT PATRIK DAY

THE NAME OF THE FATHER, AND THE SON, AND THE HOLY SPIRIT, AMEN VENERABLE MARY WARD, PRAY FOR US