LA HORMIGA Y LA PALOMA
La hormiga se subió a ella y se salvó.
Mas un pajarero, que andaba apostado y con los lazos preparados, quería
capturar a la paloma. La hormiga salió y le mordió un pie. El pajarero, al
sacudirse, movió los lazos y entonces la paloma escapó y se puso a salvo.
Incluso los más insignificantes son capaces de
proporcionar grandes servicios a sus benefactores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario